domingo, 10 de octubre de 2010

¿Qué nos pasa?

Hace muchos años, quizá no todos recuerden, existía un programa humorístico que se llamaba igual que el título de este post "¿qué nos pasa?. Hoy inicio estas reflexiones con la misma pregunta. Basta caminar un largo rato por las calles para descubrir que algo no anda bien, que algo nos  está pasando. Cómo comprender que por ejemplo las veredas cada vez son más angostas, es decir cada vez hay menos espacio para caminar con tranquilidad y seguridad, es curioso ver  como se recortan  los espacios de las veredas para hacerle lugar a una ciclovía, lo más agraviante es que aunque no haya ese espacio los ciclistas lo toman y hasta son capaces de no detenerse frente a uno,  aún cuando uno vaya caminando. ¿Qué nos pasa? Las personas que desean tomar un paseo a pie resultan muchas veces lesionados o terminan en una discusión por disputarse los espacios. ¿Con qué criterio los responables (Alcaldes) de estas construcciones  han decidido beneficiar a lo ciclistas o automovilistas en desmedro de la seguridad o tranquilidad de los peatones?
Si nos detenemos a observar lo que ocurre con los automovilistas también es preocupante, apenas se respetan las reglas mas elementales de tránsito, pocos respetan sus carriles y menos hacen señales para pasar de uno a otro, menos se respeta que solo se debe adelantar por el carril izquierdo, que el transito lento debe circular por la derecha, que no se puede detener el vehículo intempestivamente, que se deben recoger pasajeros en paraderos establecidos y que los taxis deben hacerlo cuidando no interrumpir el tránsito y en esquinas adecuadas para ello, en fin ¿Qué nos pasa? ¿Quién debe poner orden en estas situaciones?
Pasando a otro escenario que igualmente preocupa es el referido al uso de los celulares, estos aparatos han ocupado la atención y preocupación de muchos, bienaventurados los que no lo usan porque ellos estarán libres de problemas en sus trabajos, en sus relaciones interpersoales, en el tránsito y de los atentados de estorsión.
Estaban en un parque un joven con su perro, jugando con una pelotita, él  lanzándola y el perro recogiéndola, hasta que el celular interrumpió el juego, el joven se sentó a mensajear y el perro al pie de él  con la bola en la boca esperando que su amo le preste atención, hasta el punto que el can arrojó la pelota y se hecho sobre el cesped mientras los mensajes continuaban. ¿También se estarán deteriorando las relaciones con el amigo más fiel del hombre?
Esto no se aleja mucho de lo que sucede con los representantes de la ley cuando se trata de "dirigir" u "ordenar" el tránsito. En la esquina de mi casa todos los días han colocado en vigilancia peatonal una pareja de policías que cada vez que he pasado los veo conversando entre ellos o caminado de izquierda a derecha con el audífono puesto mientras hablan o escuchan canciones. ¿Qué nos pasa?
Sin duda, que nuestras responsabilidades más elementales están afectadas por la indiferencia y la ausencia de sentido común ante lo humano y por tanto efectando también nuestros derechos más elementales: seguridad y tranquilidad
¿En nuestras escuelas cómo estaremos formando a nuestros estudiantes para desarrollar un pensamiento criterial, cómo estaremos formando el sentido común que no resulta siendo el más común de los sentidos? Acá nos toca a todos, sembremos la reflexión en todos los espacios,  en nuestras familias, en nuestros estudiantes, con los compañeros de trabajo. Estoy seguro que funcionará. ¿Tú qué opinas?

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