domingo, 26 de agosto de 2012

Importancia de la participación de las familias en el proceso educativo de sus hijos


¿Cuál es la relación entre comunidad y educación?
Desde mi experiencia, encuentro una estrecha relación entre ambos conceptos. La educación por un lado,  persigue como fin la formación y desarrollo de la persona desde un marco humano  y por otro lado, la comunidad, que es una común unidad, que persigue este mismo desarrollo pero desde la convivencia y sus regulaciones,  las que también buscan el crecimiento humano, en donde los ejes  de este crecimiento son el desarrollo espiritual y el sentido y consciencia del  bien común. La educación entonces, requiere de una comunidad que la sostenga, la haga crecer y lógicamente la regule.
Hace ya bastantes décadas atrás en nuestro país,  se introdujo el concepto  de comunidad en el ámbito educativo, refiriendo a que la institución educativa no era solo una espacio físico en que se albergaba estudiantes con el objetivos de ser educados y de desarrollar aprendizajes, sino que la escuela era un espacio de común unión de  agentes educativos  que actuaban integralmente para lograr los objetivos educativos en sus estudiantes.
La comunidad educativa, es un concepto integral e integrador que distribuye la responsabilidad de educar a los estudiantes entre las familias, docentes, entorno y los estudiantes mismos. Al  mismo tiempo asume que los estudiantes son agentes activos de sus propios aprendizajes, forman parte de la comunidad, la integran y recepcionan las acciones educativas de los docentes, de las familias y de su entorno.
Sin perjuicio de lo mencionado, el rol de la familia siempre jugó un papel muy importante en la educación y en la formación de los hijos y su intervención ha sido históricamente trascendente. Ésta se ha dado  en distintas intensidades, que van  desde la participación activa y permanente en la gestión educativa hasta aquella distante, en la que se concibe a la educación solo como un servicio que se adquiere por derecho o por compra del mismo.
Deseo rescatar entonces el concepto de comunidad para resaltar la importancia de la participación de las familias en el proceso educativo. Por ello, debemos entender que una familia cumple su rol educador y de participación en la educación de sus hijos desde la premisa de una comunidad que educa en la que la familia cobra un protagonismo en la formación de sus hijos y de nuestros estudiantes.
No podemos entender este rol en la educación, sino lo hacemos desde los conceptos de comunidad. La familia forma parte de la comunidad educativa y por tanto, la lleva  a asumir responsabilidades, obligaciones y compromisos, así como su derecho a participar del proceso educativo de sus hijos.
Entonces, se requiere de contar con familias que son consideradas parte de una comunidad,  en la que se constituyen en un factor dinámico, activo y propositivo, porque solo bajo el concepto de comunidad cobra vida el sentido de bien común y de común unión para hacer de la  educación el instrumento necesario del desarrollo y  transformación de la persona, para que ella se más humana y en consecuencia hacer de nuestra sociedad aquel espacio de convivencia sostenida en valores humanos y ético.

viernes, 17 de agosto de 2012

La educación prohibida

No hay avances sin reflexión. Este vídeo nos conduce a una profunda reflexión sobre la educación que estamos desarrollando, que quizá la damos un tanto a ciegas. Entremos en un proceso permanente de hacer reflexión sobre la educación que hacemos. No hay avances educativos sin reflexión educativa. Deseo que aprovechen de la mejor manera este vídeo.