viernes, 4 de febrero de 2011

Elecciones y propuestas educativas (Primera parte)

Desde hace unas semanas venimos viviendo un clima electoral con gran fuerza, las propuestas vienen y van, y al mismo tiempo generan en la población polarizaciones por uno y otro candidato. La opinión se va reflejando en las preferencias que la población expresa mediante las encuesta, que dicho sea de paso son de todo tipo y de toda calidad.
Las propuestas electorales en especial las de educación abordan distintos temas como aquellos relacionados con la educación temprana, la educación técnica, algunos hablan de educación técnica, de educación en ámbitos rurales, de erradicación del analfabetismo, otros de capacitación a los maestros y de currículo, incluso de textos escolares y materiales educativos, y claro, también de aumentos de sueldos.
Así tenemos una oferta increíble de propuestas que seguramente nos pondrían como país en los mejores lugares en educación. Las referencias de otros países y sus avances en educación, dan cuenta que han tardado no menos de 10 años en colocarse en situaciones expectantes tanto en economía como en educación. Pero algo que resulta quizá, más importante que el tiempo, es el hacer sostenidas las medidas y políticas educativas, es decir las políticas y cambios deben sostenerse en el tiempo si deseamos evidenciar cambios. Esto supone una inversión sostenida, con resultados propuestos, metas definidas y focalizadas. Las experiencias de Singapur. Corea, Finlandia, dan cuenta de ese esfuerzo y constancia en sus medidas, no hay otra forma de obtener resultados.
Esto no significa que no existan medidas que merezcan una modificación.  Es más, considero muy necesario evaluar lo actuado, ajustar y reformular, considero que esas son medidas muy necesarias y saludables. Pero leyendo algunas propuestas de las agrupaciones políticas, dan la impresión que todos desean reinventar o volver a ser los padres o adanes en este país que no es exactamente el paraíso terrenal. También las propuestas no son coherentes con lo que plantean por escrito, por ejemplo, de los wawa wasi  se dice que los niños que asisten a estos centro recibirán educación, esta afirmación daría la impresión que los niños hoy en día no cuentan con programas educativos, esta es una información errónea, tal vez lo que se quizo decir es que están bajo la rectoría del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social y  no bajo la rectoría del Ministerio de Educación (como lo estuvo en su nacimiento). Otras propuestas nos hablan de estimulación temprana, sin precisar a qué se refieren, hoy hablamos de educación oportuna. Se habla de llegar a una cobertura en educación inicial del 90% en niños de 3 a 5 años, en verdad es una cifra alentadora, pero  habría que evaluar si es posible tomando en cuenta que la cobertura actual es de 66.3% , y están proponiendo un incremento de más de 20 puntos porcentuales. Debo reconocer que algunas agrupaciones han colocado cifras y metas, eso es importante, ya que hay otras que solo se han dedicado a formular deseos y buenas intenciones. Sin embargo, si creo importante evaluar con seriedad las posibilidades  de éxito en el cumplimiento de las metas propuestas, ya es tiempo de dejar de lado la demagogia y el ofrecimiento desmedido y con escaso fundamento.
Reformas y ajustes son necesarios, pero que no sean queriendo empezar todo de nuevo, porque entonces hacen pensar que hasta ahora no se ha hecho nada bueno y eso no se ajusta a la verdad. Esa visión y actitud solo retrasa al País y creo, sin dudas, que ya llevamos mucho retraso. No más. Finalmente, por ahora, también resulta muy importante, no solo colocar metas e indicadores a las propuestas, sino también explicar cómo se ejecutarán dichas propuestas y con qué financiamiento. Electores y candidatos tenemos que ser más exigentes al proponer y también para informarnos. ¿Ustedes qué opinan?
Seguimos conversando