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APRENDER A TOMAR DECISIONES: complejidad (II parte)

Decisiones simples y complejas

Como había mencionado en la primera parte de esta reflexión sobre la toma de decisiones, existen situaciones que para niños y adultos, no resultan tan complicadas para resolver. Es el caso por ejemplo,cuando se elige un color, o un postre, para este tipo de decisión entre un color y otro, como se refiere siempre, es cuestión de gustos o preferencias. Resultaría casi absurdo pretender que en la escuela enseñemos para que les guste un color determinado y luego ante cualquier decisión, lo tengan que elegir. Puede ocurrir que en la experiencia de cada uno de nosotros, existan colores asociados a situaciones o hechos determinados y por ello siempre lo elijamos, pero aún así, aunque esté un color asociado o no o esté, elegirlo y decidir por el, no es una cuestión de estado. a este tipo de decisiones podemos calificarlas de decisiones "simples". Es probable que dicha simpleza, no sea tal, para algunos casos, en los primeros años de vida, no obstante, en edades tempranas siempre hay una atracción o preferencia por un color, aunque el tema sea todavía perceptual, es probable que sea la génesis de una preferencia más adelante. En suma, considero que no es una situación difícil de resolver, cuando se trata de situaciones como las mencionadas.
Existen otras situaciones un tanto más complicadas, que tienen que ver con algo más que una preferencia en sentido más restringido del término, es algo más que un gusto. Si retomamos el ejemplo en el post anterior, sobre la escritura en el niño que recién aprende, la simpleza a ojos del adulto es la complejidad para el niño. Es decir, sus decisiones están vinculadas íntimamente con otros aspectos, como la valoración social de su actuación, con la valoración de una persona importante, como puede ser la maestra o sus padres, tiene  que ver con una cuestión de estima y aprecio personal, que a su vez está asociada con el éxito o el fracaso de sus actuación, su decisión está vinculada también a un futuro cercano, como es el saber escribir o leer, tomar la mejor decisión lo aproxima a ese futuro anunciado por maestros y familia. Todo ello, coloca a estas decisiones en un nivel de gran complejidad y pienso, debemos darle esa misma importancia.
Tomar decisiones a lo largo de la vida escolar y posteriormente, va llena de situaciones simples y complejas. Para los adolescentes, sus decisiones son muy importantes y al mismo tiempo oscilan entre la inmediatez y la indecisión. Para ellos, las situaciones pueden revestir una gran sencillez y en otras situaciones puede estar ahogándose en un mar de conflictos. ¿Qué tanto de todo esto se incluye en forma explícita en el currículo? ¿Cómo nos preparamos y preparamos a nuestros estudiantes para tomar decisiones, simples o complejas?

¿Contribuimos  a que los estudiantes tomen decisiones durante su vida escolar?

F. TONUCCI
En la escuela y en la mayoría de instituciones que se dedican a la educación básica o superior, se suele, generalmente, tomar decisiones por los demás. Amplío, la gran parte de los educadores, piensan en una educación para los estudiantes en permitirnos de "eso será lo mejor para ellos". Esta afirmación probablemente tenga algo de cierta, tal vez, la experiencia adulta adelante juicios de los posible  riesgos y necesidades por los que pasaraán nuestros estudiantes, quizá nosotros los adultos, estamos casi obligados a preservar algunas costumbres y elementos culturales que consideramos muy importantes de conservar, no obstante lo dicho, cuando alguien piensa por otro, no ayuda mucho a construir una personalidad y una autonomía que le permita su desenvolvimiento adulto y maduro. Si entramos en más detalles, y observamos lo que ocurre en la escuela, seguro comprobaremos que ni siquiera les dejamos que descubran sus errores y menos que encuentren soluciones. Solemos pensar por ellos, decidir por ellos. Recuerdo mucho una viñeta de Francesco Tonucci, en la que describe evolutivamente a un niño que en la escuela cada grado que pasa, le repiten frases tales como: "se hace así", "hazlo así" y cuando llega a la secundaria le dicen "elige Tú", la viñeta describe a un niños que cuando llega el momento de decidir por cuenta propia entra en crisis y no atina siquiera hacia donde ir, mucho menos conoce la palabra "elegir". ¿Cómo vamos desarrollando en nuestros estudiantes capacidades para decidir, para elegir?

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