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Educación para el siglo XXI

Recientemente hacía la reflexión con un grupo de estudiantes de educación acerca de la utilización de recursos de internet para desarrollar acciones de orientación educativa con estudiantes de básica regular. En primera instancia se defendía la importancia del contacto personal para este tipo de acciones, cuestionando la posibilidad del empleo de algún recurso con el skype o smiliares, o el uso de un chat para personalizar una intervención de esta naturaleza, o tal vez una intervención más inmediata como el empleo de mensajes de texto o el uso masivo de un WhatsApp. El argumento más fuerte al respecto, se refería a que el "calor humano" era irreemplazable por la inmediatez o la rapidez de los recursos mediáticos. En verdad, a mi me gustó mucho esa defensa del sentido de la educación. Al mismo tiempo, también pensaba en que la educación poco ha avanzado en relación con el desarrollo de la tecnología de la comunicación y la información, y que sus paradigmas corresponden en gran parte a una época que data del siglo XIX. ¿Qué le extrañaría a un maestro de esa época si imaginariamente pudiese viajar en el tiempo a una aula actual en cualquier institución educativa? Tal vez, los aparatos electrónicos presentes, la vestimenta, sin embargo, si encuentra una pizarra y algo con que escribir, si encuentra un grupo de estudiantes en sillas o capetas, sin duda,  se dará cuenta de inmediato que está en un salón de clases ¿Será así?
Creo que hace necesario volver a una pregunta básica en educación, y ella es ¿Qué persigue la educación y por qué existe dentro de un sistema social?
Aún sigo convencido, que la educación cumple un rol de preservar el sentido humano de nuestro género, aunque estos pueda parecer redundante.Vale decir, que su finalidad es formar personas humanas, no cualquier tipo de personas, sino aquellas que son humanas, esto implica, personas que vivan y crean, precisamente en los valores que nos hacen más humanos. La educación entonces sería una garantía que nuestro género humano se mantendría a pesar de los avances tecnológicos y de una sociedad de consumo y del conocimiento, que en ese caso, sería muy probable que dejara de serlo. 
No soy contrario a la modernidad y al uso de los recursos más avanzados, que dicho sea de paso, no están al alcance de todos, creo en la potencia y en algunos casos en la necesidad de emplearlos, pero pienso también en la necesidad de sostener ese "calor humano" en los que todavía muchos creemos, y estoy casi seguro, que de hacer masivo el uso de los recursos tecnológicos, perderíamos progresivamente lo que hoy admitimos como crisis, es decir, la pérdida progresiva de los valores que nos hacen ser más humanos y mejores personas.
Finalmente, la acción educativa sustentada en el contacto personal, en la interacción dialógica, y en la vivencia y vigencia de valores humanos, desde mi perspectiva, es entonces, una garantía en la contribución  de poder construir colectivamente una  sociedad en la que el valor y respeto por la persona sean fundamentales en sus decisiones y políticas. ¿Tú que opinas?

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